Aplicaciones del IoT para la industria energética: capacitando al sector para exigencias del siglo XXI

19 de mayo de 2021, by Barbara IoT

La implantación de energías renovables y una demanda cada vez mayor y más disgregada suponen algunas de las transformaciones más notables en los últimos años en el sector energético. Las aplicaciones IoT aparecen como la solución para lograr una industria más eficiente y segura que brinde beneficios para empresas y clientes.

Analizamos el potencial de las aplicaciones IoT en la industria y por qué son el remedio para las transformaciones que se imponen hoy en el sector energético.

IoT e industria energética: ¿por qué se complementan?

Definido de forma breve, el IoT supone un entorno que posibilita la conexión de dispositivos, sensores, actuadores y equipos industriales, generando una red de comunicación para recoger y utilizar información valiosa.

Si bien el IoT ha aparecido ya en aplicaciones a nivel usuario, es en la industria y el llamado IIoT (Industrial Internet of Things) donde está demostrando un potencial transformador clave. 

La premisa básica de estos entornos es la obtención de datos, convertidos a través del análisis en información relevante, que permita detectar problemas incluso antes de que éstos lleguen a producirse y optimizar procesos. Así, el IIoT se aplica ya en diversos procesos desde la gestión más eficiente de instalaciones, inventario y logística hasta la mejora en la seguridad. 

Es importante, por otro lado, comprender el IIoT como una parte esencial del desarrollo de la Industria 4.0. Este concepto implica una nueva transformación industrial en la que las tecnologías juegan un papel clave: las nuevas fábricas serán inteligentes y potenciarán la comunicación entre máquinas y humanos para generar procesos más eficientes. 

Así, la creación de un entorno IoT es una de las disciplinas que están permitiendo este avance hacia la Industria 4.0, junto a otras tecnologías como el cloud computing, la robótica autónoma, el Big Data o la Realidad Aumentada. 

Debido a las características particulares de la industria energética, se trata de un sector que puede beneficiarse enormemente de las aplicaciones del internet de las cosas.

La industria energética se encuentra en un momento de profundos cambios en los modelos de distribución y comercialización, y sólo a través del IoT el sector va a poder enfrentarse a los retos actuales

  • Demanda cada vez mayor de energía. El modelo productivo actual y el crecimiento de la población van a tensionar especialmente el sistema de demanda y producción energética. Siguiendo cifras del U.S. Energy Information Administration (EIA), se proyecta que la demanda de energía en los países de la OECD ascenderá de los 240 quads actuales a alrededor de 280 en 2040, mientras que el uso primario de energía a nivel global pasará de los actuales 330 quads acerca de 530 en 2040. 
  • Redes más distribuidas. La energía generada localmente (con la instalación, por ejemplo, de paneles solares), requiere de las empresas un esfuerzo extra para su gestión.
  • Sostenibilidad. Usuarios e instituciones demandan de las empresas energéticas la transición hacia modelos ecológicos.
  • Transparencia hacia los usuarios, que buscan conocer datos sobre sus consumos y rendimiento. 

Así, de acuerdo al departamento de energía de EE.UU, hay al menos tres objetivos estratégicos que las empresas energéticas deben conquistar en los próximos años: seguridad y resiliencia en las redes, el logro de modelos competitivos a nivel económico y la responsabilidad medioambiental. 

Las aplicaciones IoT permiten a las empresas avanzar hacia estos objetivos, optimizando sus procesos y llevando a cabo una transformación profunda.

¿Qué ventajas tiene la aplicación del IoT en la industria energética?

Entre los beneficios de las aplicaciones IoT para las empresas energéticas destacan: 

1. Posibilidad de monitorización a tiempo real 

Con el IoT en la industria energética, las empresas acceden a datos en tiempo real sobre la generación, el transporte y el consumo de energía. Esto se traduce a su vez en varias ventajas: 

  • Posibilidad de automatización en la gestión de las plantas 
  • Conocimiento sobre la cadena de suministro, en busca de los puntos a optimizar
  • Capacidad de gestión en redes descentralizadas de forma integrada y remota, contando con la energía generada localmente 

2. Detección de posibles problemas y mayor fiabilidad

El IIoT supone la posibilidad de desarrollar estrategias de mantenimiento predictivo, detectando los errores y averías antes de que ocurran y aplicando las medidas necesarias para evitarlas. 

Se evitan así paradas imprevistas de la producción, con el consecuente impacto económico. El resultado es la creación de redes más estables y fiables a nivel de distribución y consumo, todo ello de forma automatizada. 

3. Seguridad en el tratamiento de datos

Las redes energéticas generan una serie de datos comprometidos. Para evitar vulnerabilidades que los pongan en peligro, las empresas deben contar con plataformas de IoT que apliquen la seguridad por diseño, garantizando un tratamiento de datos confidencial.


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4. Sostenibilidad

El acceso a datos de consumo permite a las empresas aumentar la eficiencia y el desperdicio de recursos, potenciando prácticas sostenibles. 

Aplicaciones IoT clave en el sector energético

Hay al menos tres ejemplos de aplicaciones del internet de las cosas que ponen de relieve los beneficios a los que el sector energético puede acceder al implantar esta tecnología:

1. Monitoreo de estaciones de forma remota

Las plataformas IoT potencian el control de la producción, transporte y distribución de energía de forma remota y automática

Entre los parámetros cruciales que es posible monitorear se incluyen la temperatura, la detección de movimiento o humo y el consumo eléctrico de los equipos. Favoreciendo la automatización, es posible generar alertas en tiempo real en caso de sobrepasar parámetros establecidos. 

Este control se traduce a su vez en ahorro económico, mejora de los procesos productivos y eficiencia en el uso de los recursos, teniendo en cuenta las necesidades reales de los equipos y procesos.

2. Mantenimiento predictivo de sistemas

Otra de las principales aplicaciones IoT en la industria energética es el mantenimiento predictivo: a través del análisis de ciertos parámetros, se infieren probabilidades de avería y se programa el mantenimiento de los equipos.

El mantenimiento predictivo permite acceder a un importante ahorro económico. Se estima que los costes de mantenimiento normalmente suponen entre un 15% y un 40% de los costes de producción total. Por su parte, el mantenimiento predictivo permite ahorros de hasta un 8% y un 12% frente al mantenimiento preventivo y un 40% respecto al mantenimiento reactivo. 

Además, de este modo se logra aumentar la vida útil de los equipos y se evitan interrupciones inesperadas en la producción 


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3. Optimizar la distribución de recursos

Los ecosistemas IoT permiten equilibrar la cantidad de recursos que se utilizan con los que realmente se necesitan para evitar costes y aumentar la flexibilidad, aliviando además la presión de la red. 

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