Tipos de Plataforma IoT

4 de septiembre de 2021, by Alex Cantos

Como regla general, podemos definir una plataforma como un conjunto de herramientas que permiten construir sistemas más complejos. Las plataformas IoT facilitan el desarrollo y el despliegue de sistemas IoT, permitiendo que los usuarios se centren en lo más importante para ellos: operar su negocio.

 

Qué es una Plataforma IoT

Sería algo así como un puñado de piezas de Lego, cada una con una forma y un color diferentes, que podríamos ensamblar a nuestro antojo para armar (prácticamente) cualquier modelo.

El principio que subyace detrás de la noción de plataforma es el habitual “no re-inventar la rueda” y, en su lugar, apoyarse en la experiencia de otros que ya han construido sistemas parecidos al que pretendemos desarrollar. Esto permite acelerar el tiempo de implantación y evitar los errores más típicos, además de favorecer que el usuario se centre en lo que mejor sabe hacer: su lógica de negocio.

Las plataformas son tendencia en muchos ámbitos, pero especialmente en el mundo IoT. Según Gartner, estas capas de abstracción que protegen a los desarrolladores de la complejidad del sistema subyacente, favorecen la adopción generalizada del IoT y del Edge Computing; especialmente a medida que las funcionalidades se vuelven más sofisticadas, cosa que hemos venido observando en los últimos años. Estas plataformas completan las lagunas creadas por la falta de estándares para el despliegue y la orquestación de aplicaciones IoT. Pero, ¿cuáles son las piezas que necesitamos para poner en pie nuestro sistema? O, dicho de otra manera, ¿cuáles son los componentes típicos de una plataforma IoT?

 

Componentes de una Plataforma IoT

 

 

El ámbito del IoT es muy amplio, abarcando entornos tan dispares como los wearables, las smart cities o la industria 4.0 en general. En este artículo nos centraremos en aplicaciones industriales, que es donde tenemos más experiencia, aunque muchos de los elementos que se discuten abajo también son extensibles a otros entornos tales como smart homes o smart cities.

Conectividad IoT

Cualquier aplicación IoT se podría resumir como la conexión de activos en campo con activos en la nube, dónde los dispositivos en campo —los nodos IoT— son generalmente los encargados de recopilar los datos necesarios y los activos en la nube los encargados de almacenarlos y facilitar su análisis. La conectividad IoT es la columna vertebral de cualquier aplicación IoT. Recientemente hemos visto cómo la toma de decisiones se está acercando cada vez más al extremo, hacia los nodos IoT o nodos Edge. Pero, a pesar de esto, el cordón umbilical que une ese extremo con los sistemas centrales sigue siendo imprescindible para el buen funcionamiento de la aplicación.

 
Lectura relacionada: IoT Edge en el sector industrial
 
Conectores para protocolos de comunicación

En el nivel jerárquico más bajo de la aplicación tenemos los dispositivos IoT, nodos IoT o nodos Edge, como los queramos llamar. Estos dispositivos están a menudo conectados a otros dispositivos en campo tales como sensores, actuadores o equipos industriales. Estos equipos industriales provienen de diferentes proveedores, cada uno con su propio hardware y firmware, y hablan protocolos muy diversos, que pueden ir desde estándares muy extendidos en la industria como Modbus, hasta protocolos más específicos o incluso propietarios. Por eso el papel de los conectores que permitan a los nodos entender esos protocolos es muy importante a la hora de recabar datos de los equipos.

Gestión y monitorización de nodos

A medida que los despliegues IoT crecen en número y dispersión geográfica, se hace patente la necesidad de administrarlos de forma centralizada. Está gestión suele correr a cargo de un módulo de gestión de flota, que permite mostrar información básica de salud de todos esos dispositivos y realizar acciones tales como la actualización de software en remoto.

 
Te puede interesar conocer : La importancia de las actualizaciones OTA
 
Interfaz de desarrollo de aplicaciones

La recolección de los datos (a través de los conectores de protocolo mencionados arriba) y su envío a la nube (haciendo uso de la conectividad IoT) suele correr a cargo de una aplicación desplegada en los dispositivos. Si hablamos de Edge Computing esta aplicación además realizará un procesamiento más complejo dentro de los nodos, es decir, contendrá parte de la lógica de negocio. En cualquier caso, muchas plataformas incluyen ya un entorno integrado para el desarrollo y depuración de aplicaciones. En muchas ocasiones, este entorno incorpora funcionalidades low-code, que permiten a los usuarios implementar sus sistemas usando interfaces gráficos sencillos, en los que simplemente tienen que arrastrar y soltar elementos, conectarlos entre sí o seleccionar opciones de menús desplegables.

 
Descubre más sobre : La Computación en el Edge aplicada al sector eléctrico
 
Despliegue y orquestación de aplicaciones

Las aplicaciones que se ejecutan dentro de los dispositivos necesitan ser desplegadas de forma remota y segura. Todas las plataformas IoT incluyen un módulo de orquestación de aplicaciones que permite enviar aplicaciones a los dispositivos, actualizarlas, obtener información sobre su estado, etc…

Ingestión y almacenamiento de datos

En los últimos años venimos viendo un cambio hacia un análisis y toma de decisiones más en el lado del dispositivo (Edge Computing), pero, a pesar de esto, las bases de datos siguen siendo un elemento central en cualquier aplicación. Podemos disponer de bases de datos centralizadas en la nube (con sus redundancias) o bases de datos parciales en cada dispositivo que, idealmente, se sincronizan con las bases centrales.

Procesamiento y visualización

Los datos en crudo tienen una utilidad limitada y no es hasta que los analizamos detalladamente que comenzamos a extraer valor de ellos. La mayoría de las plataformas incluyen herramientas de procesamiento y visualización o facilitan la integración con este tipo de herramientas de terceras partes. El análisis de datos comprende desde el simple cruce de datos hasta la utilización de modelos complejos de inteligencia artificial.

 
Lectura relacionada: AIoT la fusión perfecta entre el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial
 
Análisis y envío de comandos

Una vez los datos han sido procesados, aplicando nuestra propia lógica de negocio a la toma de decisiones, necesitamos que esas decisiones se conviertan en acciones. Dicho de otra forma, que se transmitan aguas abajo, para que los dispositivos participen activamente en la gestión del negocio. Esto no siempre es deseable, pero a veces es interesante que los nodos IoT actúen sobre su entorno, para lo que las plataformas incluyen un módulo que permite el envío de estos comandos.

Ciberseguridad

Cualquier plataforma IoT debe ser robusta operativamente hablando pero, en particular, debe ser robusta en materia de ciberseguridad. Y en especial en el mundo industrial. De hecho, la seguridad es una de las barreras de adopción más importantes de las tecnologías IT por parte de empresas establecidas y con una fuerte herencia OT. Estas características de seguridad incluyen cosas tales como la encriptación de datos, cancelación de puertos, limitación de servicios de red, refuerzos de autenticación, etc…

 
Lectura recomendada: La clave en la ciberseguridad IoT: los dispositivos
 

¿Qué plataforma debo elegir?

 

Existen muchos tipos de plataforma y la descomposición anterior sólo pretende presentar algunos de los servicios que estas plataformas nos pueden ofrecer. A la hora de seleccionar una plataforma IoT, conviene distinguir entre plataformas genéricas y productos más específicos.

Las plataformas genéricas son las de proveedores tales como Azure, AWS o Google, que ofrecen un ecosistema exhaustivo de herramientas. Las opciones de estas plataformas son prácticamente infinitas, pero suelen tener una curva de aprendizaje considerable y no están adaptadas a las necesidades concretas de ciertos segmentos de clientes. 

En el otro extremo, tendríamos las plataformas más específicas, como la de Barbara IoT, con capacidades más limitadas, pero adaptadas a verticales muy concretos, en nuestro caso a sectores como el sector eléctrico, el ferroviario o la gestión de inventarios críticos. Estas plataformas suelen proporcionar un mejor soporte al usuario y tiempos de desarrollo y despliegue mucho menores.

Si te ha interesado este artículo y quieres saber más sobre cómo comenzar con un proyecto IoT, contacta con nosotros y estudiaremos tu caso.

 

Si buscas desarrollar un proyecto IoT, contáctanos