¿Está digitalizado el sector energético?

3 de junio de 2021, by Miren Zabaleta

La Transformación Digital es un proceso imparable en todos los sectores de actividad. ¿Cómo está de avanzado el sector energético en este sentido?

La situación actual del sector energético

La búsqueda de energía más sostenible y no basada en combustibles fósiles, el crecimiento de la electrificación de la economía y una mayor conciencia ecológica en la ciudadanía están empujando a la industria energética a enfocarse en modelos de negocios que giren en torno a la energía renovable

Actualmente en España el 43% de la energía es renovable, con el objetivo de alcanzar un 74% para el 2030. Esto sólo se podrá alcanzar si el sector energético experimenta una transformación digital ya que aún existe una gran dependencia en fuentes tradicionales fósiles alrededor del mundo.

En cierta forma, la situación es bastante similar en lo que respecta a la digitalización de dichas empresas. Se están dando pasos que claramente avanzan hacia una transformación completa de procesos, pero aún queda mucho por hacer.

Tradicionalmente esta cadena de valor tiene 4 etapas:

La generación de energía: La energía que finalmente consumimos es generada a partir de diferentes fuentes en las centrales eléctricas.

El transporte de la energía: Es el proceso de transportar (en forma de alto voltaje) toda la energía generada por las centrales eléctricas hasta los puntos de distribución.

La distribución de energía: es el proceso de llevar la energía (en forma de medio o bajo voltaje) desde los puntos de distribución hasta su destino final: el consumidor.

La comercialización de la energía: los consumidores (generalmente) no compran la energía directamente al distribuidor. Normalmente lo hacen a través de un comercializador de energía, que actúa como intermediario.

Por otro lado, también hay compañías que ofrecen productos y servicios a todos los agentes de esa cadena: empresas de ingeniería y consultoría, empresas de instalación y mantenimiento, etc.

Entonces, hay una cantidad de agentes en el sector, y el punto en el que se encuentran dentro del proceso de digitalización, y la manera en la que lo llevan adelante, es completamente diferente. Me enfocaré en lo que normalmente es una primera aproximación al proceso de transformación digital: el análisis de los datos.

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Nada más importante que los datos en la transformación digital

La extracción de datos es el primer paso (y generalmente el más infravalorado). Poder tomar decisiones informadas en base a datos reales, precisos e instantáneos es crucial para poder transformar los negocios de las empresas.

Es por ello que hay una gran cantidad de trabajos en la industria que giran alrededor de la extracción y análisis de datos significativos, y se están implementando soluciones de IoT con dicho propósito. Sin embargo, los desafíos están lejos de ser triviales:

Adquisición de datos: Aunque pueda parecerlo, la recolección de datos no es fácil, especialmente cuando dichos datos provienen de fuentes diferentes. A veces hay que tener la capacidad de adquirir datos de equipos anticuados con protocolos propios, combinar el proceso con la obtención de información proveniente de sensores modernos, y usar soluciones económicas al hacerlo de modo de garantizar un buen costo-beneficio.

Conectividad: Enviar los datos no solo a internet, sino también integrarlos con los diferentes servicios y sistemas internos y externos (Herramientas Analíticas, CRMs, ERPs, etc.) puede ser una tarea difícil. Y estos sistemas son las herramientas que realmente extraerán el valor de los datos.

Seguridad: Es vital que todo el proceso de captura de datos y los dispositivos que manejan estos datos sean seguros. La existencia de dispositivos IoT inseguros es una amenaza real para los negocios de cualquier empresa, y por ello es esencial que toda solución IoT implementada tome en serio la seguridad.

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En el sector energético, los datos significativos generalmente son capturados por dispositivos cerrados (PLCs, Medidores, Inversores, etc.) de grandes fabricantes industriales, y aprovechar esos datos no es tarea fácil. La integración con este tipo de equipos es compleja y puede significar demasiado esfuerzo por parte de las empresas, cuyo principal objetivo no es convertirse en expertos en integración de hardware, sino tomar decisiones basadas en datos.

El método más lógico, desde nuestro humilde punto de vista, es usar puertas de enlace IoT abiertas con una plataforma que permita no solo leer datos de dichos dispositivos anticuados, sino también obtener datos de otras fuentes como ser sensores IoT modernos.

La solución de software de Barbara ha sido creada exactamente con ese fin: integrarse con puertas de enlace IoT y permitir a las empresas superar los 3 desafíos mencionados anteriormente (Adquisición de Datos, Conectividad y Seguridad) por medio de una herramienta abierta y flexible que pueda gestionarse de manera remota.

Y después de los datos, ¿qué?

Una vez que los datos son capturados correctamente, las empresas de Energía tienen una fuente de información que deben transformar en una visión que permita descubrir aspectos interesantes.

Analizar estos datos no solo permite monitorear en tiempo real ciertos parámetros, sino también tomar decisiones importantes basadas en dichos datos (como por ejemplo, cuándo reemplazar una parte de una máquina antes de que se rompa, o si conviene comprar energía en lugar de consumir la generada internamente).

Un buen ejemplo de caso de uso es lo que se está haciendo con la generación fotovoltaica. Al obtener datos a partir de paneles solares (principalmente la cantidad de energía producida en un momento determinado) y combinar esto con otra información contextual (condiciones climáticas, precio de la electricidad, etc.), algunas empresas están generando servicios verdaderamente inteligentes para los productores de energía, básicamente transformándolos en sus propios gestores de energía. Esto significa nuevos flujos de ingresos para las empresas y un ahorro monetario para sus clientes.

Y el futuro es muy prometedor. Gracias al crecimiento del interés por los coches eléctricos entre los consumidores, hay nuevos elementos (las baterías de esos coches) que se están convirtiendo en parte de la red eléctrica. Cuando se conectan a los cargadores, pueden ser usados como una nueva fuente de energía, y las empresas de distribución de energía pueden optimizar sus redes por medio de acciones instantáneas en base a los datos que manejan.

El sector energético tiene un largo camino por delante hacia la transformación digital, pero el viaje ya ha comenzado… y con pasos bien firmes.

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